El tigre Sona investiga el exterior por primera vez.

Después de recuperarse en cuarentena de la salmonelosis con la que llegó, Sona ha tenido acceso a su instalación exterior de AAP por primera vez. Desde que se le ha dado acceso, ha tardado mucho en salir, y ha necesitado estar completamente solo, vigilado de lejos por nuestra cámara. Pero finalmente, le hemos visto explorar su nuevo entorno.

Cauto y reservado

A primera hora de la mañana, el equipo de cuidadores de grandes felinos, le daba acceso a Sona a su instalación intermedia. Sin embargo, Sona aguardaba dentro, nervioso y muy cauto, a pesar de tener una pieza de comida a su alcance para motivarle. Más tarde, la compuerta exterior permanecía también abierta para que Sona pudiera tomarse su tiempo en salir.

Sona aguardó dentro observando el exterior durante horas.

Despacio, pero seguro

Cuatro horas más tarde, y con la sola presencia lejana de nuestra cámara, éramos testigos del emocionante momento en que Sona salía por primera vez al exterior. No ha andado mucho, y se ha centrado en buscar un sitio para descansar y explorar el entorno. Al andar, se hace evidente la cojera de su pata izquierda, donde sabemos que las almohadillas están en mal estado. Miraba todo a su alrededor, a sus nuevos vecinos, y sobre todo, su nariz iba a mil por hora, disfrutando del olor de la primavera y del aire libre durante horas.
Primero, Sona se acercó a la parte más cercana a la puerta.
Después, encontró un lugar bajo el sol en el que permaneció horas.
Video: Sona sale al exterior
Un espacio natural

Sona ha pasado los 16 años de su vida en un circo, con las condiciones de vida que esto conlleva.

La evidente falta de musculatura en las patas traseras, va a ser un gran reto para que Sona pueda andar y recorrer su nuevo espacio natural.

Por eso, una vez que esté adaptado, comenzaremos con el enriquecimiento ambiental para fomentar su movilidad. De momento, la instalación en la que se encuentra no dispone de plataformas para evitar problemas.

Es evidente su falta de musculatura.
Muy pendientes de su evolución

Como vimos en su revisión veterinaria, Sona aún tiene que cicatrizar las úlceras de sus almohadillas. Este terreno le va a ayudar con su cicatrización, puesto que el suelo natural no es tan húmedo como el de cemento o el metálico al que está acostumbrado. Mientras que en estos primeros días pueda habituarse con calma, seguiremos muy pendientes de su evolución. Esperamos que pronto pueda ganar la fuerza muscular que le falta, y recupere la esencia de lo que verdaderamente es y nunca debió dejar de ser: un majestuoso tigre.

Sona no dejó de prestar atención a su entorno, oliendo todo.

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