El tigre blanco Sona, tras 16 años explotado en la industria del entretenimiento, por fin ha podido ser rescatado y ya está a salvo en AAP. Su llegada marca el final de una larga lucha contra el uso de animales salvajes en los circos portugueses.
Una vida entre focos
Sona, que ahora tiene 16 años, fue utilizado desde los tres meses de edad para trucos de magia en un circo.
A medida que crecía, se le exhibía y se usaba como reclamo para fotografías con visitantes.
Vivía en un pequeño remolque de tráiler con una simple bañera que hacía de dormitorio.
Su vida estuvo completamente alejada de las necesidades básicas de un animal salvaje, sometido a una existencia degradante y sin condiciones mínimas de bienestar.
Un rescate muy esperado
En 2018 recibimos las primeras denuncias sobre la situación de Sona por parte de visitantes, pero en aquel momento las autoridades no podían intervenir, ya que el animal se encontraba legalmente dentro de la normativa vigente. Afortunadamente, y en parte gracias al trabajo de AAP, en 2019 Portugal aprobó la prohibición de utilizar animales salvajes en circos a partir de julio de 2025. Desde ese momento, el circo estaba obligado a colaborar para entregar a Sona o, en caso contrario, se procedería a su incautación.
Tras numerosas negociaciones, finalmente su propietario cedió. Sona ha podido viajar a salvo a nuestras instalaciones en España.
Consecuencias para su salud
Los años en el circo han dejado un impacto evidente en Sona. Nada más llegar al lugar, observamos que le falta uno de los colmillos frontales y que su lengua está visiblemente ladeada.
A falta de una revisión completa, parece que padece cataratas y presenta una musculatura muy debilitada en caderas y patas, probablemente debido a la falta de movimiento durante tantos años. Esto también le ha causado lesiones en las plantas de las patas.
Pero lo más grave es que Sona está desungulado en sus patas delanteras. Esta práctica, habitual en felinos usados para entretenimiento, consiste en amputar la primera falange para evitar que las uñas vuelvan a crecer, haciéndolos “más seguros” para interactuar con el público. Se trata de un procedimiento extremadamente doloroso, con secuelas de por vida.
Monitorización en AAP
Sona ya está a salvo, aunque ha llegado muy nervioso. Sus antiguos dueños advirtieron que no tolera bien las cámaras y que es un animal muy asustadizo. Ahora podrá descansar en la zona de cuarentena de AAP, adaptarse poco a poco a las rutinas y familiarizarse con su nuevo entorno.
Durante este período se recogen muestras de heces y orina para realizar análisis parasitológicos y bacteriológicos. Cuando esté más habituado, se llevará a cabo una revisión veterinaria exhaustiva para evaluar todas las secuelas derivadas de su pasado. Una vez los análisis resulten negativos, llegará el momento más esperado: salir de cuarentena y pisar, por primera vez en su vida, tierra en un entorno natural.
Video: el rescate de Sona, el último tigre de circo en Portugal
Hacia una prohibición europea
La historia de Sona no es un caso aislado. Y aunque en nuestro país está prohibido a nivel nacional desde 2024, AAP continúa trabajando por una prohibición europea del uso de animales salvajes en circos. Queremos garantizar que ningún animal vuelva a sufrir lo que Sona ha sufrido durante toda su vida.
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