Veterinaria AAP
Por fin va a suceder, y la fecha es finales de septiembre: ¡El primer grupo de macacos de Berbería de nuestro proyecto Born to be Wild será devuelto a la naturaleza!
En 2022, 34 macacos de Berbería confiscados, fueron trasladados al Parque Nacional Tazekka, en la cordillera del Medio Atlas Marroquí. Aquí, durante estos últimos años se ha trabajado intensamente para conseguir formar dos grupos estables. A cada grupo se le asignó una gran zona de bosque delimitada para que, poco a poco, recuperaran su comportamiento natural. Comportamiento social en grupo, pero también comportamiento para reconocer el peligro y poder encontrar comida por sí mismos.
Control veterinario
El último gran paso en la preparación es una exhaustiva revisión veterinaria. Los macacos de Berbería deben comenzar esta gran aventura en plena forma y con buena salud. Por supuesto, no deben llevar consigo infecciones que puedan suponer un peligro para los animales y las personas en su nuevo entorno (como la tuberculosis o el virus del herpes).
Junto con Youssef, el veterinario que se encarga de la salud de los macacos de Berbería del proyecto Born to be Wild, hemos anestesiado y examinado a los 13 animales del primer grupo, excepto tres crías recién nacidas.
Libres de enfermedades
Recogimos sangre, heces y pelo para realizar pruebas de diagnóstico de virus, parásitos y ADN. Con un pequeño pinchazo en los párpados, se realizó una prueba de tuberculosis a los animales. Si en los tres días siguientes los párpados no se inflaman ni se enrojecen, la prueba es negativa.
Afortunadamente, así ha sido en todos los animales. Mediante ecografías, constatamos que el útero y los ovarios de las hembras estaban sanos y que la reproducción sería posible, lo cual es importante para el futuro del grupo.
La revisión
Capturar a los animales en su gran recinto boscoso fue un reto enorme, pero gracias a la buena preparación y la paciencia de los cuidadores, todos los animales fueron examinados en dos días. No sedamos a tres crías, pero las examinamos cuidadosamente, les implantamos un microchip y determinamos su sexo. Luego las devolvimos a sus madres que permanecían dormidas.
Todos los animales estaban en buen estado y listos para el siguiente paso. Excepto una hembra adulta, Sofía, la de menor rango del grupo. Está muy delgada y resulta evidente que no se ha alimentado lo suficiente. De momento, se quedará recuperándose cerca del grupo, hasta que pueda volver junto a ellos.
Hester van Bolhuis
Veterinaria


