Una motivación común
Hoy conocemos a 5 de las mujeres de AAP, de diferentes departamentos pero con una motivación común: el bienestar de los animales que residen en AAP. Paula es la coordinadora de voluntarios de AAP en España. Beli, es cuidadora de grandes felinos, Vera cuida de primates en AAP Países Bajos, Patricia nos cuenta cómo es su trabajo con primates en España, y Nathalie presta los primeros cuidados en la llegada a Cuarentena de los animales en AAP Países Bajos.
Paula Ávila
Coordinadora de Voluntarios AAP España
Lo que más me anima a formar parte de AAP es que, además de preocuparse de los animales a nivel individual, mediante su rescate, rehabilitación y relocalización, va un paso más allá y lucha por buscar una solución en la raíz del problema, mediante el trabajo de políticas públicas.
Trabajar como coordinadora de voluntarios me da la oportunidad de conocer mucha gente con mucha ilusión y motivación para trabajar con animales, para muchos de ellos, la primera experiencia trabajando con animales exóticos, y además de forma altruista. Llegan aquí para poner su granito de arena en hacer la vida de estos animales algo mejor. Como la del chimpancé Mojo, con un terrible pasado, quien con esfuerzo de todos, pudo superar obstáculos.
"Además de cuidar a los animales, AAP va un paso más allá y lucha por buscar una solución en la raíz del problema.”
Beli Day
Cuidadora de grandes felinos AAP España
Me motiva ver cómo animales que han vivido situaciones muy duras pueden volver a sentirse seguros y tranquilos con el tiempo. Como el león Pretzel, uno de los animales que más me ha marcado. Llegó tras el inicio de la guerra de Ucrania, muy asustado. Tardamos meses en ganar su confianza y hoy es un león tranquilo y seguro.
De los grandes felinos me impresiona su fuerza y sensibilidad al mismo tiempo, y cómo aprenden a confiar poco a poco en quienes los cuidan. Trabajar con ellos significa ensuciarse las manos, tener paciencia y respeto, y construir algo que no se gana en un solo día. Pero también hay malos momentos cuando perdemos a alguno de ellos, que pesan mucho, pero también te recuerdan lo importante que es el tiempo que han tenido aquí.
"A las mujeres les diría que no se dejen frenar por la idea de que trabajar con animales grandes es demasiado duro o no es para ellas.”
Vera Van Der Heijden
Cuidadora de primates AAP Países Bajos
Lo especial de trabajar en AAP es ver cómo llegan los animales y, gracias al equipo, pueden volver a ser animales de verdad. El mejor momento es cuando los primates que antes solo se fijaban en las personas empiezan a mostrar un comportamiento social con los de su propia especie. El macaco Rhesus Georgy es un buen ejemplo: es un reto debido a su pasado, pero con paciencia revela un lado sorprendentemente amable.
Además, hay innumerables pequeños momentos que hacen que el trabajo sea aún más gratificante: los animales acicalándose al sol, los grupos corriendo por las islas y la gran cooperación con los compañeros. Trabajar duro juntos, compartir risas y vídeos de animales durante los descansos… Todo ello crea un ambiente cálido y único en AAP.
“Lo mejor de trabajar en AAP es ver cómo los animales pueden volver a ser ellos mismos gracias a nuestro equipo.”
Patricia González
Cuidadora primates AAP España
Lo que más me motiva en mi trabajo es ver la evolución de animales que vienen en muy malas condiciones, y en su gran mayoría con habilidades sociales casi nulas. Al principio pueden incluso estar asustados de ver otros de su misma especie, y poco a poco van aprendiendo y conviven en un grupo. El mejor momento es verlos en grupo cuando salen a una instalación exterior, verlos correr y jugar en ese espacio.
Uno de los animales que más me ha marcado fue la macaca de Berbería Isoula. Su socialización costó muchísimo y pensábamos que no lo lograríamos, pero finalmente llegó a ser la hembra dominante de un grupo de 7. También es especial el caso del chimpancé Achille. A pesar de pasar 30 años en un circo y sin congéneres, y que ya tiene más de 50 años, es increíble la energía que tiene, cómo juega con sus congéneres. Para mí es gratificante trabajar con compañeros con el mismo objetivo que tú por el bienestar de los animales. Es un trabajo duro pero es totalmente reconfortante.
“La socialización de la macaca de Berbería Isoula fue muy difícil, pero llegó a ser la hembra dominante en un grupo de 7.”
Nathalie Vroom
Cuarentena AAP Países Bajos
Como cuidadores experimentados del departamento de cuarentena de AAP, nos ocupamos de los animales que acaban de llegar a nuestro centro de rescate. Nos aseguramos de que se recuperen de cualquier lesión o enfermedad, vuelvan a aprender sus comportamientos naturales y se relacionen con otros miembros de su especie.
Los momentos más gratificantes de mi trabajo son aquellos en los que un animal que llega débil, solo y, a veces, con un pasado terrible, se recupera visiblemente y vuelve a conectar con sus congéneres. Desde acicalarse mutuamente hasta dormir y jugar juntos, todo ello demuestra que el animal se siente seguro de nuevo y puede volver a su comportamiento social natural.
“Ver cómo un animal se recupera, recupera la confianza, juega y se acicala es lo que hace que mi trabajo merezca la pena cada día.”
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