Enriquecimiento: juego, emoción y un pedacito de naturaleza salvaje dentro de la instalación
Los animales salvajes necesitan algo más que comida y un techo bajo el que cobijarse. Sus instintos les llevan a acechar, buscar alimento, trepar, investigar y explorar. En AAP, el enriquecimiento específico garantiza que los animales bajo nuestro cuidado puedan hacer precisamente todo esto.
¿Qué es el “enriquecimiento” exactamente?
El enriquecimiento ambiental es la forma de mejorar el bienestar físico y psicológico de animales en cautividad mediante estímulos y retos que promueven conductas naturales aumentando la cantidad de comportamientos específicos de la especie.
Pueden ser naturales, como por ejemplo alimentos novedosos o preparados de diferente manera. El objetivo: que los animales rescatados de AAP puedan recuperar sus instintos y comportamientos naturales evitando que su vida sea monótona y aburrida. Nuestros cuidadores esconden comida, reconstruyen estructuras para trepar o cuelgan y cambian nuevos objetos en el recinto, para que los animales los descubran. Cada novedad de este tipo les da un motivo para explorar de nuevo su recinto, e interactuar activamente con su entorno.
El enriquecimiento como forma de combatir el estrés y los trastornos de conducta
Muchos animales llegan a nosotros con un pasado traumático. Algunos han vivido toda su vida solos en una jaula, durante años, y desconocen el comportamiento social propio de su especie así como que carecen de instintos de búsqueda e investigación. La separación temprana de la madre y la falta de estímulos durante un periodo prolongado, hace que los animales en cautividad desarrollen «estereotipias»: trastornos conductuales que se manifiestan como movimientos repetitivos y sin objetivo aparente, como puede ser el recorrer constantemente la misma ruta por el recinto, conocido como pacing. Estos trastornos surgen de una falta crónica de estímulos sociales y ambientales y en los peores casos, estas anomalías pueden incluso derivar en comportamientos autolesivos y de automutilación.
Parte de la rehabilitación
Aquí es precisamente donde entra en juego el enriquecimiento. Este dirige la atención de los animales hacia nuevas tareas y estímulos, y activa comportamientos naturales como la búsqueda de alimento, la exploración o la escalada.
"Un entorno variado es una de las claves más importantes para reducir el estrés. Proporciona distracción y, al mismo tiempo, fomenta comportamientos naturales como la búsqueda independiente de alimento."
Olga Bellón, Responsable del equipo de primates de AAP España.
Por eso, el enriquecimiento forma parte integral del programa de rehabilitación de AAP desde la fase de cuarentena, mucho antes de que los animales comiencen la socialización gradual con otros animales de su especie. En el caso de los primates, el efecto es especialmente evidente: tras su rescate, suelen necesitar un largo periodo de adaptación. Kongs, botellas, pelotas y juguetes fabricados con viejas mangueras de bomberos proporcionan distracción y estimulación durante esta fase, y ayudan a los animales a sentirse seguros y relajarse.
Ideas estimulantes para todos
Por eso no dejamos de idear nuevos estímulos: en verano, los animales de nuestro centro en España reciben fruta congelada, helados de agua o de sangre, o mangueras rellenas de arroz y semillas congeladas para combatir el calor. Mientras que en invierno hay mantas adicionales y paja bajo las que pueden esconderse. Para los grandes felinos, como los tigres, es fundamental un buen programa repleto de olores, ramas y cajas de cartón que puedan destrozar; mientras que a los primates, como nuestros macacos de Berbería, les encantan especialmente los rompecabezas donde al final haya una sabrosa recompensa en forma de semillas o frutas deshidratadas.
A los mamíferos más pequeños, como los roedores, es fundamental proporcionarles material para roer: objetos que pueden usar para desgastar sus dientes en perpetuo crecimiento. También utilizamos pequeños espejos, en los que los animales pueden verse a sí mismos y sorprenderse. Una regla fundamental es que nunca utilizamos el mismo enriquecimiento dos veces seguidas, ya que, si lo hacemos, el efecto positivo se pierde.
Una sorpresa para el león Ruru
Continuamente creamos nuevo enriquecimiento. Y además, una vez al año llevamos a cabo un proyecto conjunto: el personal y los voluntarios de todos los departamentos se unen para durante un día entero crear nuevas actividades para los animales.
Este año, por ejemplo, se fabricó un gran rascador y una jirafa de papel maché para el león Ruru, que carece de melena al estar castrado.
Una parte fundamental de nuestro trabajo diario
En AAP, el enriquecimiento no es una excepción, sino una parte fundamental de la rutina diaria. Nuestros cuidadores planifican actividades para cada animal de forma individual y las adaptan continuamente, en función de cómo se está rehabilitando el animal o de la época del año en que nos encontremos. Este trabajo continuo es indispensable para que los animales a nuestro cuidado puedan recuperarse de su pasado. Los cuidadores, los veterinarios y los biólogos conductuales trabajan codo con codo para reducir los trastornos de conducta. De este modo, pueden llevar una vida con nosotros lo más adecuada a su especie y lo más libre de aburrimiento posible.
"En AAP, el enriquecimiento no es una excepción, sino una parte fundamental de la rutina diaria. Nuestros cuidadores planifican actividades para cada animal de forma individual y las adaptan continuamente, en función de cómo se está rehabilitando el animal o de la época del año en que nos encontremos. Este trabajo continuo es indispensable para que los animales a nuestro cuidado puedan recuperarse de su pasado. Los cuidadores, los veterinarios y los biólogos conductuales trabajan codo con codo para reducir los trastornos de conducta."
Kelly Lavooij van Leeuwen, bióloga conductual de AAP