Izzy – Cuando tragar se convierte en una aventura.

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Un problema poco común.

Comer nos puede parecer algo muy cotidiano. Todos lo hacemos de manera automática sin pensar en ello. Se trata de una maravillosa interacción de labios, lengua, mejillas y mandíbulas que se encarga de que los alimentos se mastiquen en la cavidad bucal y se mezclen con la saliva. Tras la masticación, está la deglución, una sintonía precisa entre los músculos de la faringe, la epiglotis que cubre la tráquea y la úvula que cierra la cavidad nasal por arriba. De esta manera se garantiza que la comida vaya al esófago y no hacia la nariz o la tráquea. En cada uno de estos pasos, algo puede salir mal. Es el caso del Macaco de Berbería Izzy.

Izzy fue rescatada el pasado otoño, de un particular en Alemania. Estaba sola, se crió sin el amparo de su madre, en una pequeña jaula en el patio trasero de una típica casa de madera. Después de un ataque a sus dueños, decidieron traerla a las instalaciones de AAP. Aquí nos dimos cuenta en seguida de que algo iba mal en su alimentación. Con cada bocado que Izzy comía, una parte de la comida volvía a salir por la nariz y sin llegar a su estómago, lo que explicaba que Izzy estuviera tan delgada.
Izzy, macaco de Berbería, en su recinto de cuarentena de AAP

Izzy, en su recinto de cuarentena de AAP.

Bajo anestesia, inspeccionamos su boca, garganta y la cavidad nasal, y le hicimos radiografías. Observamos que no tenía paladar hendido, su faringe era normal y las radiografías no mostraban nada extraño en las cavidades nasal, faríngea y paranasal. Lo único que llamaba la atención era que su úvula, también conocida como “campanilla”, parecía un poco corta. Al examinarla más de cerca, vimos que parecía estar doblada hacia atrás, probablemente debido a un antiguo traumatismo. Como resultado, la cavidad nasal de Izzy no se cierra al tragar, por lo que parte el alimento sigue saliendo por la nariz en cada ingesta de comida.

Examinando a Izzy.

Ahora, el siguiente paso es consultar con otorrinolaringólogos para ver si hay alguna opción de tratamiento. A pesar de las molestias, Izzy ha crecido con este problema, y de no haber otra opción tendrá que seguir viviendo con él. Gracias a una alimentación más sólida y sana, vuelve a ingerir suficientes nutrientes para ganar fortaleza. A pesar de su problema para ingerir alimentos, pronto podremos socializarla con sus congéneres y tendrá un futuro mejor.

Hester van Bolhuis

Veterinaria

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