EL ZORRO COMO MASCOTA

Todo lo que debes saber antes de comprar un zorro

Los zorros, también conocidos como raposas (Vulpini) y pertenecientes a la familia Canidae junto con perros y lobos, son unos fascinantes mamíferos carnívoros.

Entre las variedades más reconocibles se encuentran el zorro rojo (Vulpes vulpes), el zorro ártico (Vulpes lagopus), el zorro gris (Urocyon cinereoargenteus) y el fénec o zorro del desierto (Vulpes zerda).

En los últimos años, la popularidad de tener un zorro como mascota ha experimentado un notable aumento. Este crecimiento se ha visto impulsado principalmente por la publicación de videos en las redes sociales, donde se presentan como seres graciosos y juguetones. Como resultado, las búsquedas en internet sobre «comprar un zorro como mascota» o «precio de un zorro» se han duplicado en el último año, principalmente en especies como el zorro ártico y el fénec.

Pero, antes de todo, es importante tener en cuenta que la decisión de tener un zorro como animal de compañía conlleva responsabilidades específicas y se debe estar bien informado acerca de sus necesidades. Aún así, cabe destacar que nunca conseguiremos replicar el hábitat natural de un zorro en nuestro hogar y que por mucho empeño que pongamos, no podremos satisfacer sus necesidades más básicas.  

¿Es legal tener a un zorro como mascota en España?

Varias especies de zorros se encuentran en peligro de extinción y, por lo tanto, están protegidas por el convenio CITES, lo que implica que su tenencia está prohibida o sujeta a estrictos controles. 

A pesar de ello, la legislación de protección animal en España clasifica al zorro como un «animal silvestre mantenido en cautividad», permitiendo tenerlo como animal de compañía según la ley. 

Sin embargo, esta normativa establece requisitos, como la responsabilidad del propietario para asegurar el bienestar del zorro, la necesidad de documentación legal y la autorización de la consejería competente en protección animal. En caso de no cumplir con ello, sería ilegal tener un zorro como mascota.

¿Se puede domesticar un zorro?

El zorro es un animal salvaje por naturaleza, y, aunque algunos han sido domesticados en ciertas circunstancias, no se recomienda su domesticación.

En su hábitat natural, los zorros desarrollan conductas instintivas, como cazar, lo que puede desencadenar comportamientos agresivos y peligrosos viviendo en cautiverio. 

La adaptación de un zorro a un entorno doméstico puede presentar desafíos considerables. No subestimar sus necesidades naturales e instintivas es crucial para evitar complicaciones al convivir con seres humanos.

En algunas comunidades autónomas de España, la tenencia de zorros como mascotas está sujeta a regulaciones locales para salvaguardar su bienestar y la seguridad pública. El incumplimiento de estas normativas puede tener consecuencias legales y afectar negativamente la calidad de vida del zorro y del entorno que le rodea. 

En lugar de optar por la domesticación, se recomienda involucrarse en proyectos de conservación para preservar el hábitat natural de los zorros. Contribuir a la conservación no solo promueve la biodiversidad, sino que también respeta la integridad y las necesidades naturales de estos animales, fomentando un equilibrio sostenible en la naturaleza.

Cuidados del zorro como mascota

La idea de tener un zorro como animal de compañía puede resultar intrigante; no obstante, es esencial comprender que criar y cuidar de estos animales supone una gran responsabilidad y requiere de mucha información y especialización para garantizar su bienestar. 

Si se toma la decisión de tener un zorro en casa, se deben considerar varios aspectos cruciales, como disponer de un entorno amplio y enriquecido que imite su hábitat natural, con áreas extensas para cavar y esconderse. La dieta debe ser equilibrada, variada y adaptada a sus necesidades nutricionales específicas. La atención veterinaria especializada, que va más allá de la planificación de la dieta e implica vacunaciones y desparasitaciones regulares. Esta atención sanitaria especializada es esencial, sin embargo, puede resultar costosa y si se realiza de manera incorrecta, podría representar un riesgo para la salud del zorro.

Además, los zorros necesitan estimulación mental y física de manera regular, que se puede lograr mediante juguetes interactivos y oportunidades de exploración. Cumplir con las regulaciones y leyes locales relacionadas con la tenencia de zorros como animales de compañía es imperativo. Dado que la adopción de un zorro como mascota está totalmente desaconsejada, esta decisión debe abordarse con extrema precaución y se recomienda buscar asesoramiento de expertos en fauna salvaje y veterinarios especializados antes de tomar cualquier decisión.

El fénec como mascota

El zorro del desierto (Vulpes zerda) también conocido como fénec o feneco,  es una criatura fascinante que se ha vuelto popular como mascota exótica debido a su tamaño compacto, sus características orejas y apariencia encantadora.

A pesar del adorable y fascinante aspecto físico del fénec como mascota, es esencial recalcar que no se trata de un animal de compañía. El zorro es ampliamente conocido por su inteligencia y astucia. En un animal solitario y nocturno, lo que significa que es más activo durante la noche. Además, los zorros son reconocidos por su habilidad para cazar y su agudo sentido del oído y del olfato. Este pequeño animal es un zorro con necesidades y comportamientos propios de un animal salvaje

Los fénecs son animales independientes y territoriales, por lo que un entorno doméstico no es el más apropiado para su bienestar.

Características de un zorro

Los zorros son animales pequeños con orejas puntiagudas y colas esponjosas. El color de su pelaje varía según su especie, desde tonos rojos y grises hasta blancos en el caso del zorro ártico. Tienen una dentadura adaptada para una dieta omnívora, lo que significa que consumen una variedad de alimentos, incluyendo mamíferos pequeños, aves, insectos, frutas y vegetales.

Los tamaños de los zorros también varían notablemente entre las diferentes especies. Por ejemplo, el zorro rojo – el zorro común – tiene un tamaño que oscila entre 45cm  y  90cm, con un peso que puede variar desde 3 hasta 14 kilogramos. El zorro del desierto, por el contrario, es mucho más pequeño y presenta dimensiones de entre 30cm  y 41cm y un peso que suele ser de apenas entre 0.68 y 1.6 kilogramos.

Comportamiento de los zorros

Los zorros se caracterizan por ser animales altamente activos, especialmente durante la noche, siendo criaturas de hábitos nocturnos o crepusculares, con una mayor actividad al amanecer y al atardecer. Esta conducta no sólo les permite evadir depredadores, sino también aprovechar las oportunidades de caza de manera más efectiva.

La caza es un aspecto crucial de su comportamiento, ya que dotados de sentidos agudos, los zorros se dedican a capturar presas pequeñas como roedores, aves e insectos. Además, exhiben un intrigante hábito de enterrar alimentos no consumidos para consumirlos en momentos de escasez.

El zorro es un maestro de la comunicación vocal. Sus ladridos, chillidos, gruñidos y aullidos cumplen diversas funciones, sirviendo como medio para expresar emociones, advertir sobre peligros y, en ocasiones, establecer conexiones con otros zorros. Cada individuo establece y defiende su propio territorio, marcándolo con orina y comunicándose a través de una variada gama de vocalizaciones, lo que acentúa su comportamiento territorial. Este tipo de conductas no son del todo adecuadas para un entorno doméstico, por lo que su convivencia en cautiverio no es apropiada.

¿Qué enfermedades puede transmitir un zorro?

Los zorros, como animales salvajes, pueden verse afectados por diversas enfermedades ; entre ellas se incluyen parásitos internos y externos, infecciones virales y bacterianas, así como problemas respiratorios. Estas afecciones pueden provocar diferentes síntomas, desde problemas digestivos hasta afecciones en la piel. La exposición a toxinas ambientales y la posibilidad de transmitir enfermedades zoonóticas, como la rabia o la toxoplasmosis,  a otros animales y, potencialmente, a los seres humanos subraya la importancia de evitar tener un zorro como mascota. El manejo y cuidado de estos animales deben ser llevados a cabo por profesionales especializados para garantizar su bienestar y prevenir la propagación de enfermedades, respetando así su naturaleza salvaje.

Hábitat de un zorro

Los zorros se adaptan a diversos hábitats en todo el mundo. En regiones desérticas del norte de África y el Medio Oriente, el fénec utiliza sus grandes orejas para disipar el calor y localizar presas. El zorro ártico, por su parte, se camufla con su pelaje blanco en la nieve, mientras que en zonas urbanas, el zorro gris demuestra notable adaptabilidad al aprovechar alimentos y refugio.

Para poder adaptarse a diversos entornos, los zorros construyen  madrigueras como refugios multifuncionales. Estos espacios son cruciales y sirven como lugares de descanso, para la cría de crías y protección contra depredadores y condiciones climáticas adversas. Las madrigueras son fundamentales para que los zorros descansen y críen a sus cachorros, resaltando su papel esencial en la preservación de su especie.

¿Qué come un zorro?

Por definición los zorros son omnívoros adaptables, pero su dieta puede variar según el entorno en el que se encuentre. En los bosques pueden cazar roedores, aves e insectos, complementando con frutas y plantas. En praderas, capturan presas pequeñas y consumen insectos y bayas. En desiertos, el fénec se nutre de insectos, aves y pequeños mamíferos. El zorro ártico prefiere lemminis aves y huevos. En zonas urbanas se alimentan a base de pequeños mamíferos. 

Es importante recordar que la actividad de caza es clave para estos animales, ya que los mantiene saludables y conectados con su entorno natural. En un contexto de cautiverio donde no se respetan sus necesidades alimentarias, sociales y de comportamiento, los zorros pueden sufrir enfermedades como estrés, depresión y ansiedad, lo que podría derivar en comportamientos disruptivos y agresivos para con los demás.

¿Cuántos años vive un zorro?

La esperanza de vida de un zorro en libertad puede variar según la especie y las condiciones del entorno. En general, la mayoría de las especies de zorros tienen una esperanza de vida relativamente corta en estado salvaje debido a amenazas como depredadores, enfermedades y dificultades en la búsqueda de alimentos.

En condiciones ideales, algunos zorros en la naturaleza pueden vivir hasta unos 3 a 4 años, aunque muchos no alcanzan esa edad. En cautiverio los zorros pueden vivir más tiempo, generalmente alrededor de 10 a 14 años, dependiendo de la especie y de los cuidados recibidos.

Es importante señalar que tener un zorro como mascota implica una gran responsabilidad y puede requerir una dedicación a largo plazo, ya que estos animales tienen necesidades especiales y su comportamiento puede ser desafiante. Antes de considerar tener un zorro como animal de compañía, es esencial investigar y comprender completamente sus demandas y asegurarse de que se pueda proporcionar un entorno adecuado para su bienestar.

Zorro bebe – Reproducción de la especie

Los zorros son animales mayoritariamente monógamos y experimentan una única temporada de cría al año, generalmente con una duración de 1 a 6 días. 

El período de apareamiento de los zorros tiene lugar entre enero y febrero. Cuando estos animales alcanzan la madurez y están listos para reproducirse ajustan su comportamiento para atraer al sexo opuesto.

La gestación es aproximadamente de 52 días y las crías suelen nacer en primavera. Por lo general, una camada tiene entre 4 a 8 cachorros. Los cachorros nacen ciegos y solo abren los ojos alrededor de las 2 semanas de vida, por lo que su cuidado es de la entera responsabilidad de ambos progenitores.

Este ciclo reproductivo y de crianza ofrece una visión de la naturaleza de estas criaturas. Desde la atracción del compañero hasta el cuidado compartido de las crías, cada fase es esencial para el éxito de la especie. Sin embargo, estos rituales naturales son prácticamente impracticables en cautiverio. Por lo tanto, intentar domesticar estas especies resulta en la pérdida de su entorno natural y las dinámicas propias de los zorros, incluida su vivencia en grupo.

¿Que come un zorro bebe?

Los cachorros de zorro dependen completamente de la leche materna durante las primeras 6 semanas de vida. Una vez que les salen los dientes y no pueden mamar, la madre proporciona alimentos triturados para satisfacer sus necesidades nutricionales.

Cuando se trata del cuidado en cautiverio, es crucial manejar la transición alimentaria de manera cuidadosa. No se recomienda introducir alimentos sólidos de forma abrupta. En lugar de ello, se aconseja un enfoque gradual. La transición más suave hacia alimentos sólidos proporciona la nutrición adecuada para el crecimiento saludable de los cachorros. Este proceso garantiza una adaptación cómoda y segura a una dieta más variada y sólida en el tiempo, pero requiere también una constante atención a la alimentación de los animales y a sugerencias de profesionales veterinarios.

El precio de un zorro

Algunos criadores especializados ofrecen crías de zorro común por un precio que oscila entre 400€  y 600€, y hembras de fénec o zorro del desierto por valores que van de 1.000€ a 2.000€. Es esencial considerar los gastos continuos y adicionales. Además del costo inicial, se deben contemplar los gastos de alimentación, atención veterinaria y la creación de un entorno adecuado.

En la naturaleza, los zorros se alimentan de roedores, pájaros, insectos y frutas más pequeñas. Dependiendo del peso, un zorro puede consumir alrededor de 500 gr de comida por día. Una dieta ideal está constituida por un 95% de carne, 4% de insectos y bichos más pequeños y 1% de frutas y verduras, y puede generar un gasto mensual superior a 150€.

Es crucial recordar que tener un zorro como mascota requiere un profundo entendimiento de sus necesidades y comportamientos, y la mejor forma de interactuar con estos animales es respetando su hábitat natural.

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